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Las particularidades del lenguaje jurídico

El estudio de una rama profesional como puede ser una ingeniería o medicina o cualquier otra ciencia social como el Derecho implica hacernos de un conjunto de términos y estructuras lingüísticas que son propias de cada disciplina profesional. Es lo que se conoce como la jerga o en el caso del Derecho se define como el glosario de términos jurídicos que dan una identidad comunicativa a los textos y expresiones que con parte de esta disciplina profesional.

Para el desarrollo de una capacidad lingüística, que se entiende como el conjunto de conocimientos que permite comprender y producir una cantidad, potencialmente infinita, de oraciones gramaticalmente correctas, con una cantidad finita de elementos debe ser un tema que se debe desarrollar y consolidar en la formación profesional en las escuelas de Derecho con el enfoque que la disciplina profesional exige. Sin embargo, en esta oportunidad crítica de cuestionar para mejorar la formación profesional de las instituciones formadoras del Derecho podemos afirmar que este conocimiento se va adquiriendo de manera informal, ya que son pocas las escuelas que abren en sus programas de estudio espacios de formación específica en la competencia lingüística en Derecho.

Existe una común percepción en aspirantes a estudiar Derecho que, por las características del Derecho en México, se requiere de una capacidad de memoria superior ya que se requiere aprender bajo esa capacidad cognitiva un sinnúmero de leyes, artículos y documentos jurídicos. Sin embargo, es muy necesario establecer que más allá de esa consideración se encuentra el estudio y el análisis del Derecho pasa más por la interpretación que la memorización.

Por interpretación debemos entender la capacidad de los individuos para darle un significado a lo que lee y analiza, en este caso, de las leyes y códigos que conforman el vasto volumen de información jurídica que el estudiante de Derecho debe conocer. La interpretación como capacidad lingüística requiere de un conocimiento de los significados de las palabras como un primer elemento cognitivo para que la conexión con los otros conceptos se pueda entender e inferir la base de los argumentos legales que se expresan en las leyes.

Pero la situación se vuelve más compleja cuando estamos a la merced del mundo global que nos conlleva a compartir información en diferentes idiomas. Lo que nos obliga a extender nuestro conocimiento lingüístico en otros términos en las lenguas extranjeras. Por ello, han surgido en algunas instituciones educativas cursos especializados en la enseñanza de términos jurídicos en otros idiomas, especialmente en inglés y francés.

No obstante, de que hay medios formales de enseñanza que ya se han dado cuenta de esta área de oportunidad, también han surgido opciones en la red global para ayudarnos en la traducción de documentos legales. LinguaVox, es un sitio que nos pueden ayudar a los abogados a contar con un servicio de traducción de documentos legales, cumpliendo con una debida extrapolación de significados originarios de una lengua diferente a la materna.

Es una realidad que la conectividad nos ofrece nuevos desafíos comunicativos donde debemos extender nuestra posibilidades de desarrollo que nos amplían horizontes.

 

 

 

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