home Legislativas Llaman a despolitizar medidas ambientales, para proteger la vida y la salud de los ciudadanos

Llaman a despolitizar medidas ambientales, para proteger la vida y la salud de los ciudadanos

El presidente de la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales, diputado Arturo Álvarez Angli (PVEM), llamó a “despolitizar las medidas ambientales para que los actores públicos estén dispuestos a asumir acciones impopulares, y se mejoren las condiciones de vida y salud de los habitantes”. 

Así lo afirmó el legislador en una reunión con el Coordinador Ejecutivo de la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe), Martín Gutiérrez Lacayo, quien reconoció que la contaminación ha incrementado en 19 por ciento consultas por padecimientos asociados con conjuntivitis, y 12 por ciento por infecciones respiratorias agudas. 

Álvarez Angli informó que la Cámara de Diputados ha impulsado varias iniciativas para lograr que la administración pública y, posteriormente, la iniciativa privada, implementen medidas para regular horarios laborales en la ciudad y descansos escalonados, además de establecer días de trabajo en casa, a fin de reducir el número de traslados y disminuir el tránsito vehicular. 

La CAMe requiere mayor capacidad de acción para ejercer presión a las autoridades de los estados que conforman la Megalópolis, a fin de implementar medidas efectivas para disminuir la contaminación, enfatizó. 

Consideró que sin las medidas tomadas el año pasado, seguramente la situación sería aún peor; esto no significa que estemos bien, “no podemos celebrar porque no hay qué festejar”.

 Detalló que este año la temperatura se elevó, la lluvia ha sido inferior y los vientos casi nulos; sin embargo, se registraron menos días con altos índices de partículas por arriba de las 150 unidades. 

El legislador coincidió con el titular de la CAMe en que es necesario implementar un esquema de incentivos para concretar acciones ambientales, ya que hasta el momento son aisladas; por ejemplo, se impulsa la sustitución de unidades, pero se quedan a medias, porque los transportistas no logran hacer de esto un negocio suficientemente rentable. 

La vinculación de la iniciativa privada, indicó sería una opción, pues se les podría dar un descuento en licencias de funcionamiento. “Debemos entender es de mayor beneficio generar incentivos, a que los programas queden inconclusos”. 

Sugirió fortalecer presupuestalmente a las entidades comprometidas con el medio ambiente. “Si lo hacemos de esta manera, no habrá recursos que se jaloneen y estén en completa opacidad, con criterios precisos para reconocer el trabajo de los estados”. 

En su turno, la secretaria de la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales, diputada Alma Lucia Arzaluz Alonso (PVEM), afirmó que existe la preocupación de los legisladores por explorar iniciativas que fortalezcan el marco jurídico, por lo que los comentarios del titular de la CAMe serán de suma importancia para trabajar en temas precisos. 

“Debemos tomar conciencia de que el tema de la contaminación puede representar riesgos a la salud de los niños, personas de la tercera edad y mujeres embarazadas; es fundamental unir esfuerzos desde los tres órdenes de gobierno para buscar soluciones y fortalecer las políticas públicas para atender este fenómeno”. 

El diputado Juan Fernando Rubio Quiroz (PRD), también secretario de la Comisión, cuestionó qué se hace para cerrar los rellenos sanitarios en zonas federales y por qué no se ha reconfigurado la refinería de Tula, Hidalgo, “porque se supone que iba a dejar de quemar combustóleo”. 

Peguntó dónde están los cinco pesos por verificación, es decir, “se sabe que están en el Fideicomiso y ustedes necesitan hacer acciones operativas; por ello, insistió dónde está el dinero de las verificaciones”, la eficiencia del OBD2 y cuáles fueron los resultados. Estimó que se debe reforzar el transporte masivo y plasmar la educación ambiental en la Constitución. 

Coincidió con la propuesta de fortalecer a la CAMe para que sea un organismo con capacidad, no solamente de dar recomendaciones, sino medidas que los estados tengan que implementar, “porque los temas ambientales son de salud pública y mientras más avancemos en la recuperación de espacios verdes, más vamos a poder mejorar la condición de vida de la gente y mejorar su salud”. 

El Valle de México, “muy vulnerable” al cambio climático 

Martín Gutiérrez Lacayo mencionó que a pesar de que se han mejorado las concentraciones atmosféricas por contaminación, el riesgo sanitario entre la población es latente, principalmente para los grupos vulnerables. 

Explicó que el peligro que se tiene hacia mujeres embarazadas y neonatos, de acuerdo con un informe de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), revela que nacen niños con bajo desarrollo pulmonar e incluso, presentan en su sangre ciertos componentes liberados en la atmósfera. 

El Valle de México, alertó, es muy vulnerable a los efectos del cambio climático, pues la química atmosférica es tan reactiva a todo, por lo que “debemos como sociedad, gobierno y legisladores, así como sectores productivos, reaccionar de manera diferente y buscar soluciones”. 

Llamó a la ciudadanía a actuar y pensar de manera diferente. “De nada sirve que nos tiremos responsabilidades entre entidades o busquemos responsables, lo que sirve es que actuemos y enteremos a la ciudadanía de los efectos de los contaminantes, pues no cree que estemos en un riesgo ni mucho menos considera que tomamos las medidas adecuadas”. 

De febrero a junio de 2017, en el Valle de México se han presentado características que impiden la dispersión de contaminantes. Además, el 26 por ciento de los compuestos orgánicos lo emiten los vehículos; 7 por ciento las industrias, el 12 por ciento las emisiones evaporativas de gas LP (en comercios, casas) y, el resto, por ciertos productos que generan compuestos orgánicos volátiles, como aerosoles, pinturas, recubrimientos de fachadas e impermeabilizantes, entre otros. 

Del 3 al 26 de mayo, se tuvo la presencia estacionada de alta presión atípica, que no se había visto en los últimos 20 años. Tan sólo, del 16 al 23 de mayo esta situación ocasionó que la Megalópolis tuviera menos viento, y se rompiera el récord de la temperatura más alta en la Ciudad de México, que alcanzó los 32.3 grados y un nivel de radiación a nivel de calle, en 38 o 40 grados. 

A pesar de ello, se implementaron medidas que ayudaron a evitar alta concentración atmosférica, como las de 2016. Toda esta situación “genera un escenario que desafortunadamente, por los efectos del cambio climático hemos visto que las podemos seguir teniendo cada año, pues se incrementa la temperatura y los sistemas de alta presión serán más comunes y largos; por ello, debemos estar preparados”. 

El titular de la CAMe relató que de enero al 12 de junio de 2016, se tuvieron 12 contingencias y se llegó a los niveles más altos de concentraciones de los últimos 14 años, con 203 puntos arriba del índice; se presentaron 16 días por arriba de los 150 puntos. En ese mismo lapso del 2017, solamente ha habido 9 días por arriba de los 150 puntos. 

“Si nosotros no hubiéramos cambiado el nivel de activación de la fase de contingencia y seguido con la precontingencia, este año no se hubiera tenido ninguna presión mediática ni política, ya que solo se habría presentado una contingencia y 4 precontingencias. Eso es irresponsable, por eso es que se tomó esa medida”, aclaró. 

Hizo votos por cambiar la forma en la que crecen las ciudades, replantear la forma de desarrollo y que la política pública no se centre en una sola entidad, pues “se tiene un transporte de contaminantes, hay nueve cuencas atmosféricas ubicadas en la Megalópolis y cinco de ellas, transportan los contaminantes entre todas las entidades hacia el Valle de México y viceversa”. 

Agregó: “El Valle de México no es el que consume el contaminante, ese se sigue transportando. Es vital que la gestión ambiental no se puede resolver nada más con el Estado de México y la Ciudad de México, sino requiere una política integradora con el enfoque de cuenca”. 

Como autoridades y legisladores, “no podemos permitir que la salud esté en riesgo de manera permanente y se activen acciones de carácter restrictivo, como las contingencias solo cuando se esté seguro que vamos a tener un número manejable de contingencias; eso es totalmente irresponsable. Debemos ser más restrictivos, estamos muy por debajo de cumplir con el nivel óptimo que recomienda la OMS”. 

El parque vehicular de la Megalopolis –autobuses, taxis y todo aquel que es transporte público- tiene un promedio de edad de 26 años, son unidades altamente contaminantes, emiten hasta tres veces más contaminantes que una unidad nuevas. Se debe apoyar el programa de chatarrización e incrementar su presupuesto, pues en lo que va del año, en el Valle de México se sustituyeron mil 362 unidades. 

Se requiere infraestructura hacia la nueva generación de movilidad que es el transporte eléctrico. Además, explicó, 150 millones de pesos están aprobados por el Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin) para el fortalecimiento de la red de monitoreo de la Megalópolis; hay 54 estaciones automáticas que necesitan crecer y reubicar algunas. 

Al dar respuesta a los diputados, el titular de la CAMe informó que ya recibieron de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), el primer borrador de la norma de emisiones a motocicletas, para que estas verifiquen, ya que el parque vehicular aumentó y es de los más contaminantes, pues emiten más tóxicos que un auto normal y arrojan compuestos orgánicos volátiles. 

Por otra parte, la Megalópolis ha crecido en los últimos 20 años en un 157 por ciento en territorio, cuando la población sólo ha aumentado el tres por ciento, es decir, no hay una regulación adecuada. 

Necesitamos ciudades más compactas, verticales e inteligentes, con bosques urbanos, el uso de energías renovables; incentivos para cambiar calentadores de gas por solares, pero, sobre todo, “apechugar todos los costos políticos de las decisiones ambientales”, apuntó. 

Subrayó que se gastaron 6 millones de pesos para pagar una auditoria a todos los verificentros de la megalópolis, que está realizando el Centro Mario Molina y el documento final se entregará a finales de este mes, para generar acciones que eviten la corrupción en estos lugares. 

Además, se cuenta con la ubicación de todas las fuentes de contaminantes en la megalópolis; “ya sabemos que en el Valle de México hay cuatro empresas que son las responsables de 26 por ciento de los compuestos orgánicos volátiles”, mencionó.

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